Publicar en amazon.es


Hola  a todos!!!
He estado muuuucho tiempo ausente. Entre carnaval, LA recuperación y mi ya odiosa vagancia he dejado el blog de lado, así que he decidido volver con información que creo que será útil para vosotros.

PUBLICAR EN AMAZON.ES

He decidido crear una entrada dedicada a Amazon.es, por que para los que no lo sepáis aún amazon nos brinda una gran oportunidad a todos aquellos escritores noveles sobretodo que se encuentran con la puerta cerrada en todas las editoriales.

Muchos de vosotros habréis enviado vuestros manuscritos a distintas editoriales y lo normal es que os lo rechacen. Las editoriales hoy en día apuestan por escritores conocidos y que saben que con ellos van a vender, por que realmente todo es un negocio y tal y como están las cosas no apuestan por nuevas promesas. Siempre hay excepciones pero sinceramente es muy difícil que publiquen.
El libro electrónico cada vez esta cogiendo más fuerza en España, como todo la gente sigue aún rehacía a este nuevo fenómeno, pero todo tiene su tiempo de adaptación y poco a poco hay más lectores que tiran por ese método, y es normal.
Me encantan los libros impresos, me gustan mucho más que los electrónicos, disfruto viendo mi enorme estantería con todos esos libros que voy coleccionando, pero el libro electrónico es mucho más asequible y es solo tiempo a que aquí este más aceptado.

No quiero enrollarme mucho más así que voy al tema. Esta plataforma (amazon) brinda la oportunidad de publicar tu novela. Y ciertamente es muy fácil hacerlo, en realidad cualquier persona puede publicar lo que sea, y muchas personas están quejándose por que dicen que hay mucha basura que no vale la pena, pero bueno, como en todos lados.
Si tienes tu novela acabada y crees que podría gustar a la gente publica en amazon. Os aconsejo que antes registréis vuestro manuscrito por que cualquier persona puede decir que es suya, y así os ahorráis malos tragos.
Para publicar en amazon.es solo debéis registraros y luego ir rellenando todo lo que os pedirán para vuestra novela. Suelen tardar unos dos días en dar el visto bueno y vuestro sueño se hará realidad. ¿Por qué apostar por esta nueva plataforma?, amazon creó furor en estados unidos, muchísimos escritores publicaron su novela y realmente muchos ganaron dinero con ello.
Pero para todos aquellos que jamás hayáis publicado nada, espero que no penséis en hacerlo queriendo haceros ricos, por que no será así. Lo mejor es poner el precio más bajo, al menos al principio, no suele llegar al euro. Os llevaréis un 35% de los beneficios y si a la larga veis que vuestro libro se lee, probad de subirlo un poco más. Dependiendo del precio que pongáis podéis llegar a ganar el 70%. 
Nuestra misión (al menos la mía) es llegar al publico, ser leída por todas las personas que pueda, así que si encima sacas algo de dinero pues bien. Más adelante ya irás ganando un poquito más y llegando a más lectores.
También existe la opción de publicar libros impresos pero sinceramente no se muy bien como funciona.
Así que si estáis hartos de recibir negaciones por partes de las editoriales adelante, probarlo con amazon, yo lo haré en cuanto acabe la novela que estoy escribiendo.
Si queréis saber a quién les ha ido bien con esta plataforma buscar en google a Fernando Trujillo Sanz y seguro que os animaréis a seguir adelante.

Espero haberos ayudado y motivaros a no dejar nunca de escribir, por que si queréis que alguien lea vuestra obra, amazon.es os ayudará a ello. (No gano nada de dinero haciéndoles publicidad eh!).

Suerte!
  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Yegor capítulo 2

Os traigo el segundo capítulo :)


CAP 2

Poco a poco desperté de lo que había creído ser mi muerte y me sorprendió encontrarme vivo.
La escasa luz que había en la estancia en la que me encontraba, bastó para cegarme durante unos breves segundos Finalmente empecé a divisar sombras alrededor y en seguida pude ver por completo. Me sorprendió encontrarme con un rostro observándome con detenimiento. La tez de
aquel hombre que me miraba era morena, y una rebelde mata de pelo rizado cubría su cabeza. Casi era igual la abundante barba medio rojiza de aquella persona. Sus ojos negros no cesaban de escrutarme.
  • ¿Quien eres?- conseguí decir con la garganta completamente reseca.
  • Soy el Doctor Murray.- contestó con un amable tono de voz.- veamos...- añadió mientras rebuscaba en un maletín.- colócate el termómetro bajo el brazo por favor.
    Hice lo que el Doctor Murray dijo, no sin cesar de mirarlo con recelo.
El doctor Murray cogió su maletín y se apartó de mi lado buscando un lugar donde colocar sus utensilios. Fue entonces, cuando me percaté de dos figuras que esperaban, impacientes cerca de la puerta.
  • ¿Dónde estoy?- les pregunté. La señora, se acercó con paso decidido. Observé su rostro fino como una muñeca de porcelana y de tez blanca. Tenía los ojos rasgados de color verdoso, le daban un aire algo oriental. Llevaba el pelo recogido en un elegante moño.
  • No tienes de que preocuparte. Estás en nuestra casa- dijo sonriendo afablemente- Yo soy Alison Morrison, y este es mi marido Anton Morrison.
    Al escuchar su nombre, Anton se acercó con un semblante muy serio y se colocó junto a su mujer.
  • No se si lo recordarás. Te encontramos en un callejón medio moribundo. Realmente tenías un aspecto horrible muchacho.
Evoqué el recuerdo de aquella noche y sentí un leve escalofrío. ¿Había sucedido todo aquello realmente? Al parecer sí.
El señor Morrison no parecía muy contento con tenerme alojado en su hogar. Era un hombre alto y robusto y de piel blanca. Sus ojos azules y pequeños me miraban con desconfianza. El bigote le cubría prácticamente el labio superior y a penas le quedaba cabello.
  • Os agradezco mucho lo que habéis hecho por mi, pero creo que debería acudir a un hospital- dije convencido de que ellos mismo lo agradecerían.
La señora Morrison se acercó hasta la cama y se sentó suavemente en el borde. Me cogió la mano y la acarició entre las suyas.
  • No queríamos decírtelo aún pero...- Alison mostró una sonrisa un tanto extraña- bueno...cuando te encontramos te llevamos directamente al hospital, pero tu seguro médico había caducado. Habrías tenido que estar días ingresado y el gasto...mejor ni pensarlo.
Bajé la vista algo abrumado. ¿Mi seguro caducado?.
  • Mira, nosotros te encontramos, y no podemos dejarte tirado. Por suerte nuestro vecino y mejor amigo el doctor Murray se hará cargo de ti. En cuanto estés un poco mejor te llevaremos a casa.- añadió el señor Morrison con el semblante muy serio.
Sonó la alarma del termómetro y el Doctor Murray que se había mantenido ajeno a la conversación entró en escena.
  • Mire muchacho- dijo al comprobar el termómetro- ahora mismo tiene muchísima fiebre. Hágame caso y quédese aquí, es la mejor opción visto el resultado.- Cogió de nuevo el maletín y guardó el termómetro- esta a 38,7º. Si saliera ahora mismo por esa puerta, no llegaría ni a la vuelta de la esquina. Ellos cuidarán de usted . No se preocupe
No contesté y me quedé muy pensativo. ¿Y mi família?. Estarían preocupados.
  • Disculpe señora Morrison- dije- ¿Cuanto tiempo ha pasado desde que me encontraron?.
Empecé a sentir de nuevo un horrible dolor de cabeza.
  • Pues le encontramos hace una noche. Ha estado durmiendo el día entero.
Decidí no telefonear a mi familia. Ellos estaban demasiado lejos y no quería preocuparlos.
  • ¿Podría decirnos como se llama joven?, le encontramos sin documentación alguna- dijo el señor Morrison.
  • Me llamo Yegor- contesté.- ¿No he salido de Nueva Orelans no es así?
    La señora Morrison sonrió.
  • No Yegor. Estamos en Nueva Orleans.
Los pinchazos eran cada vez más intensos, la luz de de la habitación me molestaba. Deseaba quedarme a solas, cerrar los ojos e imaginar que nada de aquello había sucedido.
  • Tendrá que tomarse estas pastillas. Parece que ha cogido algún virus estomacal. Se tomará una por la mañana en ayunas, y esta otra después de comer- dijo el Doctor Murray depositando unos frascos en la mesita de noche que había junto la cama.
  • Y estas otras para bajar la fiebre. Cada ocho horas.- Remarcó el Doctor.
    La señora Morrison asintió. Su marido se mantenía distante en el fondo de la habitación.
  • Ahora Yegor, debe descansar y dormir. Así que lo mejor que podemos hacer es dejarlo solo.
El Doctor Murray se dirigió a la salida de la habitación junto al matrimonio. La señora Morrison me echó un último vistazo.
  • Si necesitas cualquier cosa no dudes en llamarnos- dijo mientras cerraba la puerta y aiópgaba la luz.
Solo en la oscuridad me sentí mucho mejor, el dolor de cabeza aflojó un poco. Me destapé ya que sentía como todo mi cuerpo ardía, estaba empapado en sudor. Pensé en todo lo que había ocurrido y me sentí mareado. ¿Que había pasado aquella noche para acabar así?. En cuanto pudiera salir de esa casa investigaría todo lo sucedido. Estaba seguro de que alguien me había drogado.  

Marta
  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Yegor, Relato breve

Bueno, aquí os traigo otro poco más del nuevo relato :) Disfrutarlo!!!

YEGOR relato breve


No sé cuanto tiempo pasó hasta que decidí levantarme. Me incorporé dispuesto a marcharme como fuera de allí. Tan sólo pude hacer el gesto de ponerme en pie, ya que una mano tan fría como la anterior me agarró del cuello con una fuerza sobrenatural. Parecía tratarse de un fantasma. Seguía sin ser capaz de ver nada en aquella desesperante oscuridad. Pero esta vez sí que pude agarrarme al fuerte brazo que me ahogaba.
  • Duerme Yegor.
Su voz estremeció todo mi cuerpo. El tono era tenebroso, parecía proceder de muy lejos pero a la vez retumbaba en mi cabeza.
Me estaba asfixiando y cuando estaba a punto de perder el sentido me dejó caer en la cama. Sentí cómo se tumbaba a mi lado, y me acariciaba de nuevo el rostro con aquella mano fría. No tenía fuerzas ni para insultarle; la impotencia que me invadía tan sólo me dejó sollozar.
  • Duerme...- me susurró al oído.
Sentí un dolor intenso en la cabeza y en la garganta, apreté nuevamente los puños con fuerza esperando que el dolor remitiera en algún momento.
Me desperté sobresaltado. Aquella pesadilla me había dejado un mal sabor de boca, había sido tan real y sobrecogedora que seguía con los puños cerrados con fuerza.
Tenía el cuerpo empapado en un sudor frío y la cabeza me dolía muchísimo. Una ráfaga de viento se filtró por la ventana; las cortinas se balanceaban suavemente y entonces caí en la cuenta de que aquella no era mi habitación. Extrañado, miré a mí alrededor, alumbrado tan sólo con la luz que entraba del exterior. Estaba recostado sobre una cama de sábanas blancas. A la derecha había una pequeña mesita con un jarrón que contenía rosas rojas. En la parte izquierda estaba esa única ventana y a su lado, dos estanterías completamente vacías. Supe que era una habitación de mujer,
ya que había un baúl verde con una muñeca de porcelana encima. Parecía que esa habitación estaba deshabitada, pues dos muebles con puertas de cristal situados cerca de la salida estaban, al igual que las estanterías, completamente desiertas.


Completamente desubicado me incorporé de la cama. Todo a mi alrededor comenzó a dar vueltas; me estaba mareando, por lo que, sin dudarlo, me apoyé en la pared intentando reflexionar y recordar qué había sucedido pocas horas antes. Fuera era aún de noche. Tan sólo era capaz de recordar haber terminado el turno de trabajo y haberme marchado para casa y a partir de ahí todo estaba borroso. Contemplé mi rostro reflejado en el espejo redondo que colgaba de la pared y mi corazón se aceleró. Mis ojos color miel estaban acompañados de unas extrañas ojeras y la tez, ya blanca de por sí, estaba completamente pálida. Comencé a retroceder hacia atrás hasta volver a caer en la cama. Entonces me di cuenta de que la almohada estaba manchada de sangre. Rápidamente palpé mi cabeza pero no había mancha alguna. ¿Es que me habían drogado?. No era capaz de evocar ninguna imagen después de salir de trabajar, estaba seguro que me había dirigido directamente a casa.

Comenzaba a encontrarme cada vez peor, decidí que lo mejor era salir de aquel lugar cuanto antes y volver a casa. Cuando alcancé la puerta, unos intensos pinchazos se mezclaron con el dolor de cabeza y parecía que fuera a desfallecer en ese instante. Pero mi fuerza de voluntad fue más fuerte y conseguí salir al exterior. No me resultó difícil encontrar la salida, tan sólo tuve que recorrer un estrecho pasillo que me conducía a una única puerta que daba a la calle. A partir de ese momento todo empeoró. Mi cuerpo cada vez estaba peor e iba caminando por las solitarias calles dando tumbos como un borracho. No entendía nada, me encontraba totalmente perplejo ante lo sucedido.
En aquel estado tan deprimente fui incapaz de reconocer aquellas calles. De nuevo otro dolor más se sumó a aquel horror, el estómago me dolía demasiado y tuve que doblarme en el suelo, de rodillas bajo la luz de una de las pocas farolas que alumbraban las sucias calles. Sentí de repente el frío tacto de aquella mano en mi rostro y una gran arcada me hizo devolver. Un poco más tranquilo, intenté descansar en el bordillo de la acera, pero enseguida quise retomar el camino y a su vez el dolor de cabeza y el mareo volvieron sin más a mí.
  • ¿Que diablos me está sucediendo?- me pregunté con el llanto a flor de piel.
Los pinchazos aumentaron como si de mil agujas se tratasen. Perforaban una y otra vez mi abrumada cabeza. No era capaz de pensar en nada. En mi mente se formaban un conjunto de imágenes sin sentido y una voz se incorporó a aquella locura. “Yegor…Yegor”. Alguien me llamaba. La escasa gente que había por las calles se alejaban temerosos al verme dando tumbos y con las manos en la cabeza como un loco. Intenté pedir ayuda, me acerqué a una pareja que caminaba frente a mi, pero no quisieron ni escucharme.
  • Necesito ayuda, por favor...- me encontraba desconsolado. ¿Iba a morirme? Por que yo sentía que ese dolor acabaría conmigo.
  • ¡Cállate!- dije al volver a escuchar la voz en mi cabeza. “Yegor...Yegor”. Aquel murmullo no cesaba y repetía mi nombre una y otra vez.
  • ¡CÁLLATE YA!- grité loco de rabia. Y la voz cesó sin más. Sollocé aliviado.
Torpemente, tropecé con unos cubos de basura y caí al suelo cuan largo era. Sin fuerzas me puse de rodillas y finalmente de pie. Completamente desorientado, me introduje en un callejón sin salida. Moribundo, choqué contra una pared y caí de nuevo al suelo.
No había luz que alumbrara el callejón, tan sólo cubos y contenedores de basura era lo que mi vista vislumbraba en aquella oscuridad. Comencé a sentir frío y entonces supe que tenía que llegar rápidamente a un hospital. La temperatura que hacia era demasiado alta como para sentir frío.
La idea de morir solo en aquel callejón me dio fuerzas para ponerme en pie. A duras penas me incorporé. Parecía que mi cuerpo pesara toneladas y los párpados, con mucho esfuerzo, se mantenían abiertos. Arrastrándome por la fría pared, llegué a la salida del callejón. El dolor que sentía era tal que ya no sabía qué me dolía. Entonces supe que todo se acababa, mi cuerpo no aguantó más y caí al suelo. Me golpeé la cabeza y sentí cómo algo cálido se deslizaba por mi rostro. Con mi mano derecha toqué el lugar por el cual esa cosa líquida y cálida, caía y comprobé que se trataba de sangre. Consciente de que todo se acababa cerré los ojos, rindiéndome así al sueño eterno. Unos ojos tan negros como el carbón parecieron surgir de la nada en mi mente, un destelló los iluminó. “Yegor” volví a escuchar. Sentí que me abrazaban y con ese abrazó caí por fin rendido.

Marta
  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Autora: Lena Valenti

Hola a todos! ya que hace mas de una semana que no subía ninguna entrada hoy tendréis doble ración!! Y no, no se trata de otro de mis relatos, he decidido hablaros de una autora que conocí hace ya algunos meses y que creo que se merece un Post en mi blog.
Poco a poco iré hablando de distintos escritores que de alguna manera me han marcado.
Y os preguntaréis...¿Quién es esta autora?, Pues se trata de nada más y nada menos que de Lena Valenti, una Catalana (como yo) con mucho arte a la hora de relatar sus escritos.

Yo no pretendo narraros su biografía por que para eso solo tenéis que buscar en google y encontraréis muchísimas páginas con información, yo quiero daros mi puntos de vista y el por qué he elegido a Lena Valenti para este primer post sobre escritores.

Hace ya algunos meses, antes de verano, quedé con una amiga con la que comparto muchísimos libros, y me explicó emocionada que se había comprado un libro que le estaba encantando. Intrigada le dije que me hablara sobre él.
Me explicó que era un libro muy explícito referente al sexo, sin tabús y hasta un poco bestia. Que la autora no se cortaba en relatar nada. que los diálogos era muy amenos y cotidianos, que los personajes se expresaban como nos expresamos nosotros en la vida real y que los protagonistas eran impresionantes.
Me dijo que esperara y me iba a leer un trozo del libro, y cuando lo hizo sencillamente aluciné. Solo me había leído un párrafo y ya me gustaba.
Conseguí el primer libro a los pocos días y allí empezó mi aventura. Creo que solo tardé otros dos días mas en acabármelos. Tenía una sensación extraña cuando los leía ya que por una parte chocaba leer las descripciones tan explícitas entre los encuentros íntimos de los personajes y por otra era innovador ( para mi) y me encantaba que no se andasen con tonterías.
Los personajes como bien me dijo mi amiga eran geniales. Las mujer bellas y de caracteres fuertes y los hombres sencillamente impresionantes.
Yo misma he sido incapaz de relatar escenas íntimas por que me da vergüenza y no se como hacerlo, pero Lena ha demostrado que no hay que tener tapujo alguno y que uno mismo tiene que relatar sus historias como quiera, sin preocuparse de ser criticada ni chorradas de esas.
Al fin y al cabo este libro tiene la finalidad de muchos otros, entretener, disfrutar con el y esperar con ganas a la siguiente aventura. Lena a conseguido enganchar a mucha gente, hacerles olvidar por algunos instantes lo malos momentos que pueden estar pasando y por eso y muchas otras cosas que seguramente no habré recordado mencionar os recomiendo sin duda alguna que lo leáis.

Aquí abajo os dejo el link directo a Amazon.es, Tiene el nuevo formato mas pequeñito a un precio muy recomendable.

Este es el primer Volumen, la primera historia que para mi es una de las mas importantes ya que con ellos empezó todo:
EL LIBRO DE JADE:
Del odio al amor no hay más que un mordisco...Caleb es un hombre atormentado. Un vanirio. Un ser inmortal creado por los dioses escandinavos para proteger a los humanos de quienes no han sabido resistirse a la sed de sangre y poder. Ha llegado a Barcelona para dar con la extraña organización que está secuestrando y asesinando a todos aquellos que son como él. Busca venganza y no dudará en llevarse a Eileen Ernepo, la hija del científico que está experimentando con los cuerpos de sus amigos. No sospecha que la joven se convertirá en su perdición...Eileen vivía su vida con apacible normalidad. Licenciada en Pedagogía, había aceptado trabajar en un prometedor proyecto de educación en Londres. Se trataba de la oportunidad perfecta para huir de las garras de su padre, Mikhail, un hombre que no la quería y que la culpaba de la muerte de su madre. Lo que no podía imaginar era que la noche antes de partir, un hombre iracundo y terriblemente atractivo la secuestraría y la introduciría a la fuerza en un misterioso mundo lleno de mitología, magia, clanes, sangre y pasión...

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Relato Breve, Yegor

Hace muuucho que no he escrito una entrada y lo siento. No he tenido mucho tiempo. Os voy a poner un relato un tanto especial para mi.
Este relato lo hice hace ya...unos cuatro años para el Treball de Recerca que se hace en Catalunya. Yo escribo este relato y mi compañero lo ilustró. Por desgracia no encuentro las ilustraciones pero intentaré que me las pase y así ir subiéndolas para que entendáis mejor la historia.
Espero que lo disfrutéis!!!.
Por cierto! viene con las ilustraciones de mi compañero Adria Volta!!

YEGOR CAP 1




A principios de verano del 2005, el calor que hacía era inaguantable. El sol en lo más alto abrasaba sin piedad. Desde un comienzo supe que ese verano no sería, ni mucho menos uno de los mejores, pero jamás imaginé la razón por la cual vería cumplido mi augurio.

Un gran desastre se aproximaba. Tal sería su repercusión en nuestra época que por largo tiempo los medios de comunicación se volcarían en él. Este sería uno de los sucesos que afirmaría ese presentimiento, pero no el principal; ni tampoco por el cual me he decidido a contárosla. En medio del caos que se avecinaba, una pequeña historia, paralela a otra cualquiera, comenzaba a cobrar vida.
Intentaré contaros con todos los detalles posibles el brusco cambio que cobró mi vida. Pero todo a su debido tiempo, antes que nada me gustaría hablaros un poco sobre como era mi vida antes de que sucediera todo.
Me llamo Yegor, Procedo de Rusia al igual que toda mi familia. Pero desde siempre he vivido en Nueva Orleans, un estado norteamericano de Louisiana, cerca del río Missisipi.
Cuando cumplí los dieciocho años me independicé, y no por voluntad propia, mis padres decidieron regresar a Rusia por asuntos familiares que ahora mismo no tienen importancia pero yo decidí quedarme en Louisiana.
Estaba demasiado enamorado de esta ciudad como para marcharme tan pronto. Siempre me ha encantado, ya que es uno de los centros culturales más grandes de todos los Estados Unidos, y lo he podido comprobar por mí mismo. Pasear por sus calles se convierte en un interesante juego de observación pues jamás sabes qué puedes encontrarte. A veces tropiezas con músicos que viven en pésimas condiciones pero con mucho que mostrar: esas son las personas que realmente alegran estas calles.

Para poder pagarme un lugar donde vivir tuve que dejar los estudios, sin ningún pesar ya que no era muy bueno. Encontré un buen trabajo de camarero en un restaurante Italiano. Vivía de alquiler en un pequeño pero acogedor piso. Siempre he sido un chico solitario que ha preferido quedarse escuchando a Louis Armstrong que ver un partido de fútbol.

Como podéis comprobar, mi vida era más bien monótona, pero, de repente, un día todo cambió. Fue así como todo comenzó para mí.

Sentí que algo no iba bien y abrí rápidamente los ojos. ¿Dónde estaba? Todo a mi alrededor se ocultaba tras una densa oscuridad. El ambiente  era muy pesado y el calor que hacía empeoraba más las cosas. Palpé el lugar en el que me encontraba tumbado y fácilmente deduje que era una cama, pero era incapaz de recordar en que habitación estaba. Las sábanas que cubrían mi cuerpo eran de seda. Rozarlas con la mano me producía una sensación muy grata. Estaban mucho más frías que mi cuerpo. En ese momento me sentía agobiado y fatigado por lo que el contraste que producía fue muy agradable.
Me incorporé en la cama intentando divisar algo. No me atrevía a ponerme en pie y tampoco encontraba ningún interruptor en la pared donde estaba apoyada la cama. Suspiré angustiado,al ser incapaz de recordar como había acabado en aquel lugar. Repentinamente  escuché  una respiración, y no era la mía.
-¿Quién hay?- impaciente esperé una respuesta, pero nadie contestó.
Miré hacia todos los lados, asustado, pero no vi nada. No diferenciaba ninguna figura. Esperaba encontrar de repente una silueta si quiera, pero no ocurrió, sino que sentí súbitamente aquella respiración tan cerca que me quedé completamente paralizado sin ni siquiera poder respirar. Me invadía un desasosiego que oprimía mi voz. Agarré con fuerza las sabanas, apretando los puños con desesperación. Lo que a continuación sucedió me dejó completamente estupefacto. Noté una caricia en mi mejilla derecha. La mano que me tocó estaba completamente helada; el vello de mi nuca se erizó al igual que la piel de los brazos y piernas. Encolerizado, agité los puños intentando golpear lo que me había rozado, pero tan solo me encontré con el aire.
- ¡DÉJAME EN PAZ!- grité aterrorizado.
Me quedé quieto, esperando volver a escuchar alguna respiración, pero parecía que “aquello” se había marchado. Poco a poco fui tranquilizándome. Mentalmente recreaba lo sucedido e intentaba darle una explicación razonable. Me mantenía en guardia, con el oído bien agudizado por si volvía a escuchar algo.



Marta,
  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS
Copyright 2009 Marta escribe
Free WordPress Themes designed by EZwpthemes
Converted by Theme Craft
Powered by Blogger Templates