Bueno, aquí os traigo la última parte. Aquí acaba este primer relato breve :)
Relato Breve 1
Final Parte 2
Caminé rápidamente entre la muchedumbre. Estaba seguro de que Julia estaría en el embarcadero esperándome. Sentía demasiada ira y rabia por lo que me había echo, me había convertido de nuevo en todo aquello que había evitado ser para sentirme un poco más humano.
No tenía ni la menor idea de que haría cuando estuviera frente a ella. Volví a evocar el recuerdo de la noche anterior, quería volver a probar su sangre, quería desgarrarle la garganta y dejarla literalmente seca. Ladeé la cabeza intentando borrar ese pensamiento de mi mente, no quería volver a matar a nadie. Aun que no sabía si sería capaz de aguantar el animal que rugía en mi interior.
Cuando llegué al embarcadero me sentí frustrado, Julia no estaba. Caminé desanimado y me quedé de pie justo donde dos noches atrás nos habíamos conocido. Apreté los puños con fuerza cabreado conmigo mismo por no haberla encontrado. ¿Que debía de hacer ahora?. Quería pagarlo con ella, de alguna manera u otra necesitaba verla para saber si sería capaz o no de aguantar mi ansias de matar y volver a creer en la esperanza de ser más o menos normal.
Estaba tan sumido en mi pensamiento que no me percaté de que se acercaba alguien. Me sobresalté al notar una mano en mi hombro. No tuve que girarme para saber quién era, su olor era suficiente.
Respiré varias veces antes de encararme, no quería perder tan pronto los papeles.
- Has vuelto a venir- apartó la mano de mi hombro.
Me giré y quedé frente a ella. Llevaba el pelo más alborotado de lo normal. Parecía triste.
- Pareces tenso- dijo. ¿Tenso? Pensé, lo que yo quería en ese momento era abalanzarme contra ella y beber su sangre hasta dejarla sin vida.
- ¿Por que has vuelto tú?- dije. Después de la última escena tendría que temerme o al menos pensar que estaba mal de la cabeza.
- Quería volver a verte- dijo.
Incrédulo observé como levantaba su mano lentamente y acariciaba mi rostro. Me miraba con asombro. Me tensé mas de lo normal al sentir el tacto de su mano, era suave muy suave y desprendía un olor a crema.
- Estás frío. Más de lo normal- dijo.
- Si- contesté sin saber muy bien que decir.
Me miró directamente a los ojos. Supuestamente tenía que ponerme a prueba, solucionar mi problema y a malas descargar mi rabia contra ella. Pero no podía. Me mantenía tenso como nunca y con los puños cerrados.
Nuevamente, ante mi asombro alejó la mano de mi rostro y la colocó sobre mi pecho. Rápidamente aparté la mano de mi. La agarré de la muñeca con fuerza, pero ella no se quejó.
- No te late el corazón- dijo sin apartar la vista de mi.
- Lo sé- contesté.- eso es por que estoy muerto.
Le solté la muñeca. Abrió los labios para decir algo pero la interrumpí.
- Había venido con la intención de hacerte daño- dije, ella ni se inmutó- Quería aplacar mi furia contra ti, por lo de ayer- seguía clavando su mirada en mi- Será mejor que te vayas.
Pero Julia seguía allí de pie. Sin decir nada, sin moverse.
- ¿Es que no me escuchas?- dije- ¡VETE!.
Se asustó al escucharme gritar.
- No me voy a ir- dijo. Las lágrimas anegaron sus ojos. ¿Por que lloraba ahora?- No me das miedo. Tu no.
- Si te quedas mas tiempo, no seré responsable de mis actos.
De repente Julia sacó una navaja de su bolsillo.
- No puedes defenderte de mi con esto.
- No pretendo defenderme.
Abrió la navaja y se la clavó en el dedo. Enseguida empezó a salir sangre de la herida. Julia se apretó el dedo para que saliera más y sin dejar de mirarme la acercó a mi rostro.
Eso era todo una provocación. El olor me estaba matando, nunca en mi vida como inmortal la sangre de una humana había sido tan irresistible.
- Toma, bebe-.
Me lamí los labios sin poder evitarlo. Cogí con fuerza su mano e introduje su dedo por completo en mi boca. En cuanto noté su sangre me volví loco. Seguí succionando hasta que sentí un leve suspiró de Julia. Abrí los ojos y vi que estaba lastimandola, sin saber como aparté su mano.
- Si tu no te vas- dije lleno de deseo por devorarla- me iré yo.
- No te vayas- me rogó llorando- yo quiero esto. Quiero ser como tu.
Esa chica no estaba bien. ¿Ser como yo?, no tenía ni idea.
- Que sabrás tu de mi- dije- no sabes nada. Yo no puedo solucionar tu vida. Vete a casa y resuelve tus problemas. Vive tu vida, disfrutala joder- dije cabreado.
Ella negó con la cabeza.
- No puedo seguir viviendo mi vida. No te conté nada sobre mi. Pero te juro que tengo que ser como tu, sino...
- ¿Si no qué?- dije agarrándola de los hombros y zarandeándola con fuerza.
No dijo nada.
La aparté bruscamente y cayó al suelo. Esta era mi oportunidad para alejarme de ella. Aún con su sabor en mi boca caminé dejándola atrás.
- ¡ Si no te obligaré!.
La ignoré y continué mi camino, pero a los poco segundos escuché un grito de dolor. Me giré rápidamente y la imagen que observé me dejó helado.
Julia se había abierto las venas. La sangre se derramaba con rapidez y caía sin descanso sobre la madera del embarcadero. Sosteniéndose de pie me dirigió una leve sonrisa y seguidamente se desmayó y cayó al mar.
No podía dejarla así. Sin meditar me lancé al agua a por ella. Me sumergí y la encontré inconsciente. La saqué sin esfuerzo al embarcadero. Me arrodillé y la sostuve en mi brazos. Acerqué mi oído y escuché unos débiles latidos. Aún estaba con vida.
La sangre continuaba saliendo sin tregua alguna. Yo estaba empapado de ella y de su olor. No tenía tiempo para pensar . Si no reaccionaba pronto moriría.
Desgarré mi muñeca y la acerqué a su boca.
- Vamos bebe- dije nervioso. Entreabrí sus labios. Derramé mi sangre en su boca, toda la que pude. Julia pareció reaccionar y tragó.
Aquella incauta no tenía ni idea en lo que se había convertido.
Aparté su cabello mojado de su rostro. Acaricié sus mejillas que poco a poco iban palideciendo más y más hasta que murió en mis brazos. Su corazón dejó de latir, su vida humana se había marchado.
No se cuantos minutos pasaron, Julia estaba muerta en mis brazos y no veía el momento en que despertara. Igual había echo algo mal. Hacia muchos años que no convertía a alguien. ¿Y si no había bebido lo suficiente de mi?.
Su cuerpo se estaba enfriando. Agaché la cabeza asqueado conmigo mismo. Yo había causado esa situación. Nunca tendría que haber vuelto hablar con ella.
Me sobresalté al escuchar a Julia coger una gran bocanada. Todo su cuerpo se tensó y casi se escapó de mi brazos.
Julia me miraba con los ojos abiertos. Su pecho se inflaba y desinflaba rápidamente. Empezó a toser.
- Calma- le dije. Dejé que se incorporase un poco.
Julia se tocó el rostro y se asustó al notarlo frío como el mármol. Sus mejillas seguían pálidas, sin color alguno. Se miró las muñecas, sus heridas habían desaparecido.
Dirigió la mirada a mi.
Bienvenida a tu nueva vida. Si es que puedes llamarla vida- dije- Dentro de poco desearás estar muerta.
Ella me miró sin saber que contestar. Sabía que estaba asustada y no iba a dejarla sola. Al menos volvería a tener una compañera durante unos años. Y sabía que ella me acabaría echando la culpa de ser el monstruo que era.
La eternidad es una putada. Ver morir a todo aquel que quieres sin poder hacer nada es el peor de los castigos. Y ella lo aprendería muy pronto.
FINAL
Marta
Espero que os haya gustado. Pronto subiré otro :)
muy interesante una pena que sea el final!!
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