martes 24 de enero de 2012

Libros: El alma del vampiro, Entrevista con el vampiro, Lestat el vampiro

Hola a todos!
Hasta dentro de unos días no publicaré ningún relato, así que mientras tanto os dejo unos enlace algunos libros que a mi me han gustado mucho!

Hoy os hablaré de algunos libros de vampiros que nos os podéis perder! :)

1.- EL ALMA DEL VAMPIRO
Descripción:

"Tres bebedores de sangre llegan a un bar de Nueva Orleans para entregarse a una noche de desenfreno y lujuria. Cuando se marchan, su líder, Zillah, deja detrás a una joven adolescente, embarazada de un vástago cuyo nacimiento habrá inevitablemente de significar su muerte. Quince años después, su hijo vive con unos padres adoptivos, preguntándose como cualquier otro adolescente por qué es tan diferente a los demás. Pronto descubrirá que, en su caso, la verdadera respuesta es terriblemente sobrenatural".

Esta es la descripción del libro, os aseguro que a cualquier amante del terror y esta temática os encantará. Fue uno de los primero libros de vampiros que leí y no tiene nada que ver con los vampiros que últimamente están de moda. 
La autora no se corta nada en describir las cosas, los personajes son impresionantes y el libro en sí es un poco bestia. 
Los vampiros de este libro no son para nada normales, beben alcohol, tienen sexo, se drogan...
Vaya, no os lo perdáis! es mi recomendación de la semana


2.- ENTREVISTA CON EL VAMPIRO
Descripción: 

" Louis, un antiguo hacendado de ascendencia francesa desesperado por la muerte de su esposa e hijo, es un vampiro que decide contar su historia. Tanto invoca a la muerte que Lestat, un vampiro que vive desde hace cuatrocientos años, acude a su llamada y le convierte, por medio de un mordisco, en un ser despiadado e inmortal en contra de su propia voluntad. Su única alegría será una niña, Claudia, a la que paradójicamente, salvará de la muerte mordiéndola. Desde entonces, la historia pasa por diferentes estadios: la descripción de la familia de vampiros, el hastío de Louis y su inconformidad con su estado actual, la muerte de la niña rebelde o el enfrentamiento con el más viejo de los vampiros, Armand que está enamorado de Louis"

Este libro fue con el que empecé a interesarme realmente por esta temática. Sumergirse en el mundo que describe Anne Rice es sencillamente mágico, los escenarios en los cuales sucede la trama son fascinantes. Describe todo detalladamente,os embarcará en una aventura que estoy segura que os enganchará. 
Adoraréis al personaje de Louis, por su alma, por su bondad y odiaréis a Lestat, por su maldad y manera de manipular.
Una vez hayáis leído el libro os aconsejo que veáis la película, otra obra de arte. 
Además en Amazon encontraréis el libro a un precio increíble 3,50 € solo tenéis que clicar en el enlace de abajo. 

3.- LESTAT EL VAMPIRO
Descripción:
"Inmortal y sediento de sangre humana. Lestat ansía descubrir el secreto de su inmortalidad. Eso le llevará a recorrer un variado espectro de lugares y entornos sociales que hace de la suya una apasionante biografía".


Breve descripción pero suficiente para saber que te encantará. Si ya habéis leído Entrevista con el vampiro, os apasionará conocer la vida de ese avaricioso y odiado Lestat. Nada es lo que parece y os enamoraréis de este personaje. 
Es valiente y temerario, y las aventuras que vive son de lo más entretenidas.


Para conseguir estos libros solo tenéis que clicar en las imágenes que hay después de cada comentario de la obra.
Espero que os haya gustado. Iré actualizando con libros que os pueda interesar. A leer!!!

Marta

lunes 23 de enero de 2012

Relato Breve, FINAL

Bueno, aquí os traigo la última parte. Aquí acaba este primer relato breve :)

Relato Breve 1
Final Parte 2


Caminé rápidamente entre la muchedumbre. Estaba seguro de que Julia estaría en el embarcadero esperándome. Sentía demasiada ira y rabia por lo que me había echo, me había convertido de nuevo en todo aquello que había evitado ser para sentirme un poco más humano.
No tenía ni la menor idea de que haría cuando estuviera frente a ella. Volví a evocar el recuerdo de la noche anterior, quería volver a probar su sangre, quería desgarrarle la garganta y dejarla literalmente seca. Ladeé la cabeza intentando borrar ese pensamiento de mi mente, no quería volver a matar a nadie. Aun que no sabía si sería capaz de aguantar el animal que rugía en mi interior.

Cuando llegué al embarcadero me sentí frustrado, Julia no estaba. Caminé desanimado y me quedé de pie justo donde dos noches atrás nos habíamos conocido. Apreté los puños con fuerza cabreado conmigo mismo por no haberla encontrado. ¿Que debía de hacer ahora?. Quería pagarlo con ella, de alguna manera u otra necesitaba verla para saber si sería capaz o no de aguantar mi ansias de matar y volver a creer en la esperanza de ser más o menos normal.
Estaba tan sumido en mi pensamiento que no me percaté de que se acercaba alguien. Me sobresalté al notar una mano en mi hombro. No tuve que girarme para saber quién era, su olor era suficiente.
Respiré varias veces antes de encararme, no quería perder tan pronto los papeles.
- Has vuelto a venir- apartó la mano de mi hombro.
Me giré y quedé frente a ella. Llevaba el pelo más alborotado de lo normal. Parecía triste.
- Pareces tenso- dijo. ¿Tenso? Pensé, lo que yo quería en ese momento era abalanzarme contra ella y beber su sangre hasta dejarla sin vida.
- ¿Por que has vuelto tú?- dije. Después de la última escena tendría que temerme o al menos pensar que estaba mal de la cabeza.
- Quería volver a verte- dijo.
Incrédulo observé como levantaba su mano lentamente y acariciaba mi rostro. Me miraba con asombro. Me tensé mas de lo normal al sentir el tacto de su mano, era suave muy suave y desprendía un olor a crema.
- Estás frío. Más de lo normal- dijo.
- Si- contesté sin saber muy bien que decir.
Me miró directamente a los ojos. Supuestamente tenía que ponerme a prueba, solucionar mi problema y a malas descargar mi rabia contra ella. Pero no podía. Me mantenía tenso como nunca y con los puños cerrados.
Nuevamente, ante mi asombro alejó la mano de mi rostro y la colocó sobre mi pecho. Rápidamente aparté la mano de mi. La agarré de la muñeca con fuerza, pero ella no se quejó.
- No te late el corazón- dijo sin apartar la vista de mi.
- Lo sé- contesté.- eso es por que estoy muerto.
Le solté la muñeca. Abrió los labios para decir algo pero la interrumpí.
- Había venido con la intención de hacerte daño- dije, ella ni se inmutó- Quería aplacar mi furia contra ti, por lo de ayer- seguía clavando su mirada en mi- Será mejor que te vayas.
Pero Julia seguía allí de pie. Sin decir nada, sin moverse.
- ¿Es que no me escuchas?- dije- ¡VETE!.
Se asustó al escucharme gritar.
- No me voy a ir- dijo. Las lágrimas anegaron sus ojos. ¿Por que lloraba ahora?- No me das miedo. Tu no.
- Si te quedas mas tiempo, no seré responsable de mis actos.
De repente Julia sacó una navaja de su bolsillo.
- No puedes defenderte de mi con esto.
- No pretendo defenderme.
Abrió la navaja y se la clavó en el dedo. Enseguida empezó a salir sangre de la herida. Julia se apretó el dedo para que saliera más y sin dejar de mirarme la acercó a mi rostro.
Eso era todo una provocación. El olor me estaba matando, nunca en mi vida como inmortal la sangre de una humana había sido tan irresistible.
- Toma, bebe-.
Me lamí los labios sin poder evitarlo. Cogí con fuerza su mano e introduje su dedo por completo en mi boca. En cuanto noté su sangre me volví loco. Seguí succionando hasta que sentí un leve suspiró de Julia. Abrí los ojos y vi que estaba lastimandola, sin saber como aparté su mano.
- Si tu no te vas- dije lleno de deseo por devorarla- me iré yo.
- No te vayas- me rogó llorando- yo quiero esto. Quiero ser como tu.
Esa chica no estaba bien. ¿Ser como yo?, no tenía ni idea.
- Que sabrás tu de mi- dije- no sabes nada. Yo no puedo solucionar tu vida. Vete a casa y resuelve tus problemas. Vive tu vida, disfrutala joder- dije cabreado.
Ella negó con la cabeza.
- No puedo seguir viviendo mi vida. No te conté nada sobre mi. Pero te juro que tengo que ser como tu, sino...
- ¿Si no qué?- dije agarrándola de los hombros y zarandeándola con fuerza.
No dijo nada.
La aparté bruscamente y cayó al suelo. Esta era mi oportunidad para alejarme de ella. Aún con su sabor en mi boca caminé dejándola atrás.
- ¡ Si no te obligaré!.
La ignoré y continué mi camino, pero a los poco segundos escuché un grito de dolor. Me giré rápidamente y la imagen que observé me dejó helado.
Julia se había abierto las venas. La sangre se derramaba con rapidez y caía sin descanso sobre la madera del embarcadero. Sosteniéndose de pie me dirigió una leve sonrisa y seguidamente se desmayó y cayó al mar.
No podía dejarla así. Sin meditar me lancé al agua a por ella. Me sumergí y la encontré inconsciente. La saqué sin esfuerzo  al embarcadero. Me arrodillé y la sostuve en mi brazos. Acerqué mi oído y escuché unos débiles latidos. Aún estaba con vida.
La sangre continuaba saliendo sin tregua alguna. Yo estaba empapado de ella y de su olor. No tenía tiempo para pensar . Si no reaccionaba pronto moriría.
Desgarré mi muñeca y la acerqué a su boca.
- Vamos bebe- dije nervioso. Entreabrí sus labios. Derramé mi sangre en su boca, toda la que pude. Julia pareció reaccionar y tragó.
Aquella incauta no tenía ni idea en lo que se había convertido.
Aparté su cabello mojado de su rostro. Acaricié sus mejillas que poco a poco iban palideciendo más y más hasta que murió en mis brazos. Su corazón dejó de latir, su vida humana se había marchado.
No se cuantos minutos pasaron, Julia estaba muerta en mis brazos y no veía el momento en que despertara. Igual había echo algo mal. Hacia muchos años que no convertía a alguien. ¿Y si no había bebido lo suficiente de mi?.
Su cuerpo se estaba enfriando. Agaché la cabeza asqueado conmigo mismo. Yo había causado esa situación. Nunca tendría que haber vuelto hablar con ella.
Me sobresalté al escuchar a Julia coger una gran bocanada. Todo su cuerpo se tensó y casi se escapó de mi brazos.
Julia me miraba con los ojos abiertos. Su pecho se inflaba y desinflaba rápidamente. Empezó a toser.
- Calma- le dije. Dejé que se incorporase un poco.
Julia se tocó el rostro y se asustó al notarlo frío como el mármol. Sus mejillas seguían pálidas, sin color alguno. Se miró las muñecas, sus heridas habían desaparecido.
Dirigió la mirada a mi.
Bienvenida a tu nueva vida. Si es que puedes llamarla vida- dije- Dentro de poco desearás estar muerta.
Ella me miró sin saber que contestar. Sabía que estaba asustada y no iba a dejarla sola. Al menos  volvería a tener una compañera durante unos años. Y sabía que ella me acabaría echando la culpa de ser el monstruo que era.
La eternidad es una putada. Ver morir a todo aquel que quieres sin poder hacer nada es el peor de los castigos. Y ella lo aprendería muy pronto.

FINAL

Marta

Espero que os haya gustado. Pronto subiré otro :)

viernes 20 de enero de 2012

Relato Breve, Final

Bueno, como bien dije ayer traigo el final del relato, pero no todo el final. La cosa se ha alargado más de lo que pensaba así que he echo dos partes.
Esta es la primera parte del final, Espero que os guste :)

Relato Breve,
Final parte 1


Cuando me eché a descansar a penas pude conciliar el sueño. El rostro de aquella joven inocente aparecía una y otra vez en mi mente. Y lo poco que pude dormir no dejé de soñar con su cuello, y  como  desgarraba su garganta y me empapaba de su sangre.
Cuando el sol se hubo posado me desperté como la criatura que era, un horrible depredador. Aquello que había estado intentando ocultar durante tanto tiempo, había vuelto a resurgir por un poco de sangre, cosa que no entendía. Otras muchas veces había estado rodeado de personas con sangre y jamás había reaccionado así. Pero claro, ninguno de ellos olía tan bien como la sangre de Julia.
Completamente fuera de mi salí a la noche a buscar a mi primera victima. Aun que en mi mente había un constante debate sobre lo que hacer y no hacer, las ansias de sangre acababan por disuadir cualquier pensamiento razonable.
Caminé y caminé por las calles vagando sin rumba buscando un objetivo. Mi agudizado oído escuchó la voz de una chica que parecía pedir socorro. Puse rumbo a esa dirección. Me llevó a un callejón al lado de un viejo y solitario restaurante chino.
- ¡Soltarme!.
 la voz sin duda alguna provenía de aquel oscuro callejón
Divisé tres figuras. Dos de ellas eran grandes y fornidas y estaban sobre otra mucho mas pequeña.
No se percataron de mi presencia hasta que no estuve a tan solo unos metros de ellos.
El más corpulento giró el rostro hacia mi y apretó la mandíbula furioso. Sus ojos pequeños y azules se clavaron en mi.
- ¿Que cojones miras?, lárgate gilipollas.
Sonreí y continué acercándome lentamente hacia ellos.
- ¿Es que no me has escuchado?- Llevaba el pelo alborotado, era de tez morena. Estaba bastante fuerte y debía medir alrededor de un metro noventa.
- Por favor, ayúdame...- la joven que estaba empotrada contra la pared sollozaba desconsolada. Tenía el labio partido y la mejilla ligeramente sonrojada.
- Cállate zorra- dijo el otro hombre. Este era también alto pero más robusto y sujetaba a la joven con las dos manos, apretando su cuerpo contra el de ella para impedir que escapara, y esperaba a su compañero para seguir con lo suyo.
Me detuve al metro de distancia del primer hombre. Este no parecía nervioso, y aunque yo también era alto, no estaba tan fornido como él y mi aspecto por mucho tiempo que hubiera vivido seguía siendo el de un joven.
- Mira chaval, te estoy dando la oportunidad de marcharte- dijo el hombre- así que o te vas ahora...
- Cállate- dije. El hombre alzó una ceja incrédulo y saco una navaja de su bolsillo.
Veía la furia en su mirada. Me preparé para la estocada. Se abalanzó sobre mi e intentó clavarme la navaja en el estómago. Sin esfuerzo alguno le agarré de la muñeca y con un sencillo movimiento le partí el brazo entero. Cayó al suelo muerto de dolor.
- Hijo de la gran puta...- se retorcía por el suelo.
- Levántate joder- dijo el otro hombre- es solo un chaval.
El otro temblando prácticamente de la rabia que le invadía, volvió abalanzarse sobre mi pero no pude ni rozarme, le agarré del rostro con fuerza, lo miré directamente a los ojos y le dije que iba a morir.
Ladeé bruscamente su rostro y le desgarré con ferocidad el cuello. Empecé a succionar bebiendo la sangre de aquel malhechor. Era reconfortante y creí escuchar de nuevo el latir de mi corazón. Lo lancé al suelo cuando aún le quedaba un poco de vida para que agonizara de dolor.
Con la boca manchada de sangre me dirigí hacia el otro hombre. Este me miraba con los ojos abiertos como platos sin creer lo que acababa de ver.
- Acabas....acabas de comértelo- dijo observando a su amigo.
Esbocé una sonrisa y caminé hacia el. Intentó escapar pero lo alcancé rápidamente, lo estampé contra la pared y repetí lo mismo que había hecho con su compañero.
La bestia se había apoderado de mi. A penas quedaba atisbo de lo que tanto me había costado ser. Un ser que no mataba a humanos y solo se dedicaba a sobrevivir hasta que le llegara la hora de su muerte.
La joven sollozaba echada en el suelo y cubriéndose la cabeza con los brazos. Llevaba un vestido muy ceñido y de color granate. El escote estaba rasgado y sobresalía parte de su sujetado negro que realzaba su pecho.
Me agaché junto a ella y le acaricié el cabello. Ella tembló al sentir mi tacto y los sollozos se hicieron más intensos.
Shh...
Con cariño le aparté los brazos de la cabeza  alcé su barbilla. Unos ojos almendrados y de un color verde oscuro preciosos me miraron pidiendo piedad. Las lágrimas que derramaban caían  por su fino rostro. Con mi mano sequé una lagrima que se precipitaba hacia su barbilla.
Estaba bastante malherida, tenía heridas por todo el cuerpo y el vestido granate manchado de sangre. Me arrodillé y apoyé su cabeza en mi mano para verla.
El cabello largo y castaño caía un tanto enmarañado por sus hombreos. Sus labios gruesos y seductores estaba repletos de sangre por una herida que tenía en la boca.
Me acerqué a ellos y la besé. Probé su sangre, era dulce pero no como la de Julia. Aquella joven temblaba sobre mis brazos.
- ¿Vas a llevarme al hospital?- preguntó la chica. Pobre inocente
- Voy a curarte yo mismo- contesté mientras le acariciaba el rostro.
Ella mantenía la mirada clavada en mi. Temblaba por el frío y el miedo que sentía.
- ¿Tienes frió?- pregunté. Ella asintió.
- No te preocupes, dentro de poco no sentirás nada de esto.- Esbozó una leve sonrisa.
Aparté el cabello de su cuello y acerqué mi rostro. Olía a perfume barato. Lamí su garganta. Ella se estremeció entre mi brazos. Ansioso por beber y beber hasta saciarme, clavé mis colmillos en su garganta poco a poco y sentí como desgarraba su piel y me abría hacía su interior. De la herida empezó a emanar pequeños hilos de sangre que se derramaban por su cuello hasta perderse en su escote.
Empecé a beber de ella, a embriagarme con su sangre y su olor. La chica se movía intentando zafarse de mi abrazo. Hasta el último momento luchó por su vida.  Desgarré con ferocidad aun más su garganta  y me empapé por completo de su sangre. Sentir como volvía la calor a mi cuerpo era inexplicable.
Pero aún así  estaba frustrada y cabreado. Aquella sangre no era la de Julia, no tenía su sabor y no me calentaba igual.
Cuando me separé de la joven y vi sus ojos abiertos e inexpresivos que me miraban con miedo, volví un poco en sí. Aquella joven estaba en la flor de la vida, y yo se la había arrebatado en vez de ponerla a salvo de los malhechores. Sin duda alguna era un monstruo. Tendí el cuerpo inerte en el suelo y le cerré los ojos. Una furia horrible se apoderó de mi. Todo había sido culpa de Julia, esa joven sinvergüenza. Volví a sentir la ira y a convertirme en el depredador que era, y con una sola cosa en mente me dirigí directamente al embarcadero en busca de Julia.

Marta,

Bueno, esta es la primera parte del final ¿Que os parece?. Espero poder escribir la ya definitiva última parte más tarde.

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jueves 19 de enero de 2012

Certámenes literarios

Hola a todos!
Siento ir con retraso con la tercera y última parte del relato, espero poder subirlo mañana. Así que mientras tanto y para los interesados en la escritura voy hablaros sobre los certámenes literarios.

Somos muchos los escritores noveles con ilusión y ganas de publicar. Pero por desgracia es muy pero que muy difícil abrirse paso a través de las editoriales o agentes literarios. En general suelen rechazar prácticamente todos los manuscritos, supongo que no les interesa arriesgarse con autores desconocidos en tiempos de crisis.
Pero no desesperéis, a parte de otros métodos que comentaré más adelante, existen los certámenes literarios. Otra buena herramienta para hacerse un hueco en este mundillo.
Existen muchísimos concursos literarios y puedes buscar los que más te interesen: relato breve, novela, infantil, juvenil, poesía... Como podrás ver a continuación existen muchos lugares donde encontrarás listas de certámenes. Solo tienes que buscar en google "certamen literario", pero para facilitaros las cosas, yo os voy a dar algunas paginas que creo que pueden ser interesantes y donde encontraréis distintos certámenes.

CERTÁMENES LITERARIOS, DONDE BUSCAR:

1.- http://www.guiadeconcursos.com/concursosliterarios/
2.- http://www.escritores.org/index.php/recursos-para-escritores/concursos-literarios

Encontraréis más páginas con concursos, pero estas que os he citado son guías y esta muy bien. Tiene distintas categorías que facilitan la búsqueda del concurso perfecto.

Creo que en las página que os he dicho anteriormente no vienen nada sobre el premio Barco de Vapor y Gran Angular. Así que estar al tanto para ver cuando salen las bases de este año. Es uno de los mayores premios. Hay mucha competencia y gente con muchísima experiencia, pero yo os animo a que los probéis, no perdéis nada.


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Guía para inexpertos: Como ganar dinero extra en Internet. 


Hasta mañana!!!

martes 17 de enero de 2012

Relato Breve Segunda Parte


Hola! Os traigo la segunda parte del relato, aún falta otra más que subiré mañana, espero que lo disfrutéis igual que lo hago yo escribiéndolo! Podéis dejar comentarios, os lo agradeceré!

Relato Breve 1
Segunda parte


Me encaminé hacia mi hogar con una sonrisa en el rostro, cosa que hacía mucho tiempo que no sucedía. Aquella joven había sido espontánea y diferente a todos los seres humanos con los que convivía.
Me encerré en mi habitación. Bajé las persianas y dormí durante todo el día, esperando de nuevo a que oscureciera y así salir a deambular por las calles. Desperté con ganas de caminar y quizás relacionarme con los humanos. Hacía mucho viento y esta vez la luna se mantenía oculta tras unas  densas nubes grises. Sin saber muy bien como, cuando quise darme cuenta estaba paseando por el embarcadero. Mi vista automáticamente se dirigió al muelle de la noche anterior, y allí estaba ella, sentada en el borde y con la vista fija en el horizonte.
Ella no se había percatado de mi presencia, podría haberme dado la vuelta y marcharme pero mis pasos que parecían ignorar lo que mi mente intentaba razonar, me empujaron a caminar hacia aquella pequeña figura. Cuando llegué a su altura me sentí un tanto estúpido, no sabía que decir.
- Vaya, has venido- dijo la joven al escucharme llegar- vamos, siéntate.
Como si fuera un robot obedecí a la humana y me senté a su lado. Estaba sonriendo, parecía feliz. El viento alborotó su cabello e inhalé el dulce aroma de su perfume. Si hubiera sido humano seguramente me habría estremecido al olerla.
- ¿Cómo es que has venido?- preguntó
- Mira...si te soy sincero no lo sé. - contesté
Ella me miró con cara divertida.
- Eres un tío un poco extraño. No por el aspecto y eso, sino por tu forma de ser.- dijo la joven muy natural.
- Si, soy un poco diferente- dije- ¿hoy no has traído cervezas?
- No, hoy no.- contestó mirando de nuevo al frente- ¿Vas hablarme de ti?
- No creo que tengamos la suficiente confianza como para hablar de mi- contesté
- Pues por eso mismo, es mejor abrirte a una desconocida- dijo mientras balanceabas sus pies. Le daba un actitud un tanto infantil y me gustaba.
No contesté. Ella respetó mi silencio y siguió meciendo sus pies, esperando que fuera yo el que hablara.
- Estoy solo, no tengo familia. Por eso tengo este porte tan serio- dije sonriendo intentando quitarle hierro al asunto. Hacía mucho tiempo que no mantenía una conversación decente con una persona, y siempre podía omitir lo que yo quisiera, ella nunca lo sabría. Así que, ¿Por que no desahogarme por unos minutos?
- Estás peor que yo- dijo volviendo la vista a mi.
- Gracias - dije un tanto afectado por su poco tacto.
- No quería sonar brusca lo siento- intentó redimirse.
- No te preocupes.- contesté.
- Sigue hablando- añadió ella.
Comencé a relatarle mi vida, o al menos parte de ella, eso sí omitiendo las partes más oscuras de mi pasado.
Le conté que había sido dado en adopción, y que la familia que me escogió siempre me había tratado con frialdad e indiferencia. Nunca me habían querido.
- Tiene que ser duro. No conocer a tu familia  y encima que te toquen unos imbéciles.
- Por eso en cuanto cumplí los dieciocho me fui. Les dejé una nota y me marché bien lejos. Estuve unos años en Alemania, conocí a una chica y me mudé con ella a Francia. Cuando me cansé de la vida tan desorganizada que llevaba volví aquí, a mi raíces.
- ¿Volviste con tu familia adoptada?- preguntó la joven que parecía muy interesada.
- No. Nunca he sabido nada más de ellos. Aquí hice de nuevo mi vida...y hasta ahora.
La joven parecía pensativa.
- Me da la sensación de que has vivido demasiado...no se,todo lo que me has explicado parece casi imposible de realizar en tan pocos años.- comentó risueña- ¿Cuantos años tienes?
- Veintiséis- contesté- Aun que no lo parezca se pueden hacer muchas cosas en pocos años. Más de las que crees.
La humana parecía satisfecha con la historia de mi vida. Aun que lo que le había contado estaba un tanto modificado, no había mentido del todo.
Volvimos a quedarnos en silencio. Pero para nada era un silencio incómodo. Compartíamos el momento, la belleza de la noche y ese instante tan íntimo.
La joven de repente emitió un grito ahogado.
- Mierda- exclamó.
- ¿Qué te ha pasado?- pregunté.
Pero no fue necesario que me contestara. El olor a sangre se filtró por todo mi cuerpo. Era un olor dulce, como su perfume. Empecé a respirar agitadamente.
Creo que me he clavado algo- dijo ella sosteniendo la palma de la mano. La acercó a mi peligrosamante.
Me quedé hipnotizado ante ese olor tan cálido y tan familiar. Las sangre resbalaba por la palma de la mano de la joven, cayendo en preciosos hilos de sangre. Estaba totalmente fuera de mi, algo que hacía muchos años que no me pasaba invadió mi persona y dejé de ser yo.
Agarré la mano de la joven y la observé como si se tratara de una obra de arte. No se si me habló, solo se que no apartó la mano cuando cerré los ojos y la acerqué a mi rostro, a tan solo unos centímetros de mi. El olor me embriagó por completo, me sentía enloquecido por aquel aroma tan perfecto.
Acabé de acercar la palma de su mano a mi boca y lamí su herida. Cuando sentí la sangre caliente entrar en mi organismo todo lo que había sido anteriormente y había intentado ocultar resurgieron de nuevo de mi ser. Quería más, aquello no era nada. Su sabor era tan perfecto que en ese preciso instantes la habría devorado por completo.
-Joder, ¿Qué mierda haces!?- exclamó la joven asustada- !Suéltame!
La humana se deshizo de mi mano. Sus ojos me miraban con miedo, sin saber muy bien como actuar. Respiré varias veces y volví a recuperar el control.
- Lo-lo siento- dije nervioso- se me ha ido la cabeza, no se que me ha pasado
Ella me miró extrañada.
- Joder, me has dado miedo.- comentó
- Y te entiendo, en serio, perdoname, no se que me ha pasado...- Ella seguía mirándome con el ceño fruncido y la boca medio abierta.- Será mejor que me vaya...- dije- Esto no ha sido buena idea.
Me incorporé  y empecé a caminar dejando atrás a la joven.
- ¿Te vas  y me dejas así?- preguntó
Giré la vista sin entender muy bien a que se refería. Pero no añadió nada más, así que la ignoré y continué mi camino.
- ¡Me llamo Julia!- gritó.
No entendía por que me decía su nombre, y por que no había salido huyendo después de comprobar como me había comportado.
Me alejé ofuscado y cabreado conmigo mismo por no haber sabio controlarme. Pero la verdad era que el aroma cálido y dulce de su sangre había sido tan apetitoso que aún seguía sintiéndolo dentro mi. No podía volver a verla. Nunca más volvería al embarcadero.


Marta,

lunes 16 de enero de 2012

Relato Breve 1

Relato Breve.
Parte 1

Llevaba demasiado tiempo perdido en el mundo. No recordaba la cantidad de años que  deambulaba de un lugar a otro sin anclarme en ningún sitio, estaba perdido, como nunca antes lo había estado. Intentaba compararme con los mortales para así sentirme poderoso  y realizado,  pero eso no hacia más que empeorar las cosas, ya que realmente anhelaba ser mortal. Quería volver a sentirme vivo, a escuchar el tum tum de mi corazón.

Escondido en la penumbra de la noche, mecía mis pies a ras del agua cristalina y tranquila del mar. ¿Cuanto tiempo llevaba sentado en el embarcadero?, a penas lo recordaba. La luna hermosa y poderosa se alzaba en lo alto del firmamento destacando de entre todas las estrellas. Suspiré cansado de pensar y pensar y no ser capaz de dar fin a mi vida. Era un cobarde, aunque intentase justificarme la realidad era que tenía demasiado miedo como para quitarme la vida y ese sentimiento me atormentaba noche y día. 

Alguien se acercaba. Sus pasos eran lentos e inseguros. Seguí mirando al frente intentando pasar desapercibido, no me gustaba la compañía y menos aún de un humano. 
- ¿Quieres?- una voz dulce interrumpió el silencio.
Miré de reojo aquel mortal. Era una joven de aspecto débil. Sostenía una cerveza y me miraba con  sonrisa de tonta.
- No- contesté algo tosco.
- Bueno, más para mi.
Pensé que al rechazarla se sentiría incómoda y se largaría, pero al parecer la humana no se percató de nada.
- ¿Vienes mucho por aquí?-.Preguntó. No contesté-Yo sí, me encanta. El mar esta tranquilo y días como hoy la luna enamora.
La chica me miró de soslayo, yo seguí ignorándola. Deseaba levantarme  y marcharme, pero a su vez un sentimiento contradictorio me obligaba a quedarme. 
- ¿Eres mudo?- preguntó. Giré el rostro y alcé una ceja observándola con aires de superioridad.
- No- contesté- Pero no me apetece hablar- dije. 
- Bueno, entonces hablaré yo. Y realmente me importa una mierda si no me escuchas.
Me sorprendió el lenguaje de aquella joven que parecía tan inocente.
- La verdad es que estoy jodida, muy jodida- ya iba por la segunda cerveza, y estaba seguro de que no estaba acostumbrada a beber y que al día siguiente se arrepentiría de aquello- mi supuesto novio se ha liado con mi prima, un día antes de la boda. ¿Puedes creerlo?. Ahora mismo debería estar de Luna de Miel en Tailandia, y no aquí lamentándome en un jodido embarcadero más sola que la una.- dio otro trago a la cerveza- Pero...¿ Sabes la peor? Que no me importa, que en parte ha sido un alivio. Yo no quería a ese gilipollas. Todo había estado planificado por mis padres desde que era una niña. El había sido el vecino de al lado de toda la vida, mi amigo y prácticamente me habían lavado el cerebro para que lo quisiera-
 Durante unos segundos el discurso de aquella humana cesó. No me molestaba que hablara. Me estaba divirtiendo, tenía una manera muy curiosa de decir las cosas. Por una parte parecía triste y furiosa  y por otra aliviada.- Pero nunca lo quise- dijo- Nunca lo quise- repitió con la mirada perdida en el horizonte. 
Observé el rostro de aquella muchacha. Era joven, debería rondar los veintidós o veinticuatro años. Era de piel blanquecina. Llevaba una media melena un tanto despuntada  y despeinada. Le daban unos aires muy tiernos y divertidos. De repente sus ojos, grandes y marrones se posaron en mi,. Tragué saliva avergonzado por ser descubierto mientras la observaba, pero ella no se percató de aquel detalle. 
- Lo mas jodido es que nunca me he enamorado. Y creo que nunca lo haré.- Se golpeó fuertemente el corazón- tengo el corazón congelado, así ningún hombre podrá joderme. 
No pude evitar reírme ante aquel comentario. Aquella humana no entendía nada sobre sentimientos. Aun que yo estuviera  muerto por dentro, supe mucho sobre estos problemas de amorío cuando fui humano. Hacía ya demasiado tiempo.
- ¿Que te ha hecho gracia?- me miró con el ceño fruncido, intentando aparentar enfado, pero era encantadora.
- No puedes evitar enamorarte. Eso no lo eliges. Sencillamente sucede. 
Bebió de la lata de cerveza y me miró pensativa.
- Pues enamorate de mi. Eres un chico guapo, no te rechazaría- dijo como si fuera tan sencillo.
- Y lo haría, si pudiera. Pero yo no puedo sentir nada por nadie- dije sonriendole. 
- Pero si me acabas de decir que no puedes evitar enamorarte, que sencillamente sucede.
Suspiré  y observé el rostro de la humana. Era bonita. Tenía una cara angelical, se mordía el labio esperando mi respuesta.
- He de irme- contesté-.
- ¿Ya?- preguntó incorporandose a mi vez. Se tambaleó y la agarré por el brazo. - Estás congelado- dijo.
Sonreí
- No bebas más. Vete a dormir. 
Caminé alejándome de ella. 
- ¿Mañana volverás?- gritó
- Quizás- contesté sin darme la vuelta.

Y aquí va la primera parte. 
Espero que disfrutéis.

Marta.